El pasado domingo 26 de abril, tuvimos la suerte de compartir una jornada muy especial con el grupo scout de Sierra de Cameros, en el marco de un curso de rastreo y seguimiento de fauna silvestre. Fue una experiencia divertida, educativa y profundamente conectada con el entorno natural que nos rodea.
Aprender jugando: la gymkhana de los rastros
Comenzamos la mañana con una gymkhana temática diseñada para que los y las scouts aprendieran a identificar los rastros que dejan los animales en su día a día en el monte. Con entusiasmo y mucho trabajo en equipo, superaron distintas pruebas en las que tuvieron que diferenciar huellas, restos de alimento, madrigueras, entre otros indicios.
A través del juego, descubrieron que el monte está lleno de pistas invisibles a simple vista, pero que con un poco de atención y conocimiento se convierten en auténticas historias escritas por los animales.
Taller de impresión en escayola
Tras la gymkhana, pasamos a una de las actividades más prácticas y divertidas: el taller de huellas en escayola. Adentrándonos en una zona llena de bañeras de jabalí localizamos las huellas a imprimir. Por grupos de dos, los participantes realizaron impresiones de huellas de jabalíes y corzos. Además de aprender a hacerlas, conversamos sobre cómo interpretar el tamaño, la forma o la profundidad de estas huellas para deducir aspectos como el tamaño del animal, su velocidad o incluso su comportamiento.
Cada scout se llevó su molde como recuerdo de una mañana de descubrimientos.
Fototrampeo: cámaras para observar sin molestar
Para finalizar la jornada, realizamos una instalación de cámaras de fototrampeo en varios puntos estratégicos del bosque, con la esperanza de registrar el paso de fauna en días posteriores. Hablamos sobre el uso ético de esta herramienta, la importancia de no alterar el comportamiento animal y el valor de estas imágenes para conocer mejor la biodiversidad local.
Dos semanas después, se han revisado las cámaras y ¡sorpresa! hemos podido observar el paso de maravillosos animales como: corzos, jabalíes, cornejas y hasta un gato montés! Aquí dejamos un par de ejemplos:
Agradecemos enormemente la participación del grupo scout de Sierra de Cameros, su energía, respeto y curiosidad. Este tipo de actividades no solo forman habilidades, sino también valores fundamentales: el cuidado del entorno, la paciencia y la capacidad de observar. A los monitores, darles la enhorabuena por el trabajo tan maravilloso que realizan. En los lobatos y las lobeznas ha quedado reflejado, son unos auténticos cracks.
Seguimos trabajando para ofrecer experiencias educativas en la naturaleza que dejen huella… pero una huella positiva.